Las infiltraciones y bloqueos de columna vertebral son inyecciones locales que no pueden ser administrados por vía oral, intravenosa o muscular. Se trata de un procedimiento paliativo y alternativo a la cirugía tradicional, cuya finalidad es evitar la irritación y disminuir la contractura muscular de la espalda.
Estas infiltraciones y bloqueos de columna deben ser efectuados por traumatólogos especialistas, dado que requieren del dominio de la técnica y una gran precisión en la ubicación de los puntos específicos en donde se hará el procedimiento. Una mala ejecución de éste puede provocar graves secuelas, entre ellas, la invalidez del paciente.
Dependiendo del medicamento y de los puntos seleccionados para llevar a cabo el procedimiento, las infiltraciones reciben diferentes nombres. Generalmente, la técnica de infiltración y bloqueo de columna se usa para desinflamar y disminuir el dolor del área.
La efectividad de este tratamiento tiene buen pronóstico cuando se trata de patologías dolorosas de origen muscular, problemas de ligamentos o articulaciones intervertebrales.
Tipos de infiltraciones y bloqueos de columna
Epidurales: Se inyectan antiinflamatorios esteroideos en la zona epidural, para reducir la inflamación y el dolor.
Toxina Botulínica: En el músculo se inyecta toxina botulínica. Generalmente se usa para aliviar patologías como espasticidad o distonía, ya que permite disminuir el dolor y relajar la musculatura.
Sacroilíacas: La inyección es usualmente es de anestésico o/y un antiinflamatorio esteroideo que se coloca en la articulación sacroilíaca.
Facetarias: Es una inyección que se coloca en la articulación facetaria, generalmente se pone un antiinflamatorio esteroideo y/o un anestésico, para reducir la inflamación y el dolor de ésta zona.
Locales y en Puntos Gatillo: Se colocan anestésicos o antiinflamatorios en los puntos dolorosos o gatillo, sensibles a la presión y persistentes
Intradiscales o Discografía: Son inyecciones de corticoides o glicerol, que se colocan al interior del disco, en el núcleo pulposo. Se utiliza para disminuir la inflamación en el disco.
Infiltraciones esclerosantes o Proloterapia: Se inyectan substancias esclerosantes en las partes en que los tendones y ligamentos se unen al hueso. Es útil para estimular la proliferación de los ligamentos y tendones, para fortalecerlos y reducir el dolor.
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